Judo
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“Todo se vive con mucha ansiedad y emoción”

Leandro Antonelli, uno de los referentes de la Selección Open de Judo para las Macabeadas Mundiales de Israel 2017, dialogó de manera exclusiva con Diario Stampa y tocó todos los temas, sus referentes, la preparación, los objetivos, sus sueños y lo que representa. “Es una de las experiencias más lindas que puede haber”, manifestó, y agregó: “Esperemos poder estar en el podio”.

“Estas son mis últimas Macabeadas en Open, por lo que son especiales. Me estoy preparando con la mayor disciplina para hacer un buen papel en el torneo y, a pesar de que la experiencia en general es increíble, la competencia deportiva es el gran objetivo y tomo el año pre-macabeo con mucha seriedad”, manifestó Leandro.

Además, contó cómo vive la previa a la máxima cita macabea: “Desde hace un año que estoy entrenando muy duro pensando en Israel. Actualmente tenemos 6 prácticas semanales, combinando entrenamiento físico y técnico. Además, al ser un deporte de categorías de peso, lo hago acompañado de la supervisión de un nutricionista. Cada tanto sumamos algún campus de entrenamiento en Tigre, en el cual hacemos 3 o 4 entrenamientos en el lapso de 24 horas y usualmente visitamos otros clubes para probarnos con distintos rivales. Competitivamente armé un calendario de 6 torneos que incluyen los 2 campeonatos nacionales para llegar con el máximo roce posible”.

“Todo esto se vive mucha ansiedad, emoción y tensión desde bastante antes del viaje. Ansiedad porque a pesar de que las semanas pasan rápido cuando mirás hacia atrás, uno no ve la hora de estar allá. Emoción porque representar a Argentina es algo único que nos sucede muy pocas veces. Y tensión porque, deportivamente, la preparación requiere una exigencia impresionante. De cualquier manera siempre uno quiere que sea el momento de subirse al avión”, explicó Antonelli.

Cuando se le consultó qué momento espera vivir en Israel contestó: “Sin dudas esos minutos previos a entrar al estadio en la inauguración. Se vive una emoción indescriptible, con integrantes de todos los deportes y la bandera argentina en la mano”. Y continuó hablando de sus sueños: “Sin dudas que uno se visualiza en lo más alto del podio. El problema es que aun haciendo el torneo perfecto es extremadamente difícil salir campeón. En judo, Israel es potencia mundial y uno se topa con competidores que en varios casos han sido medallistas mundiales u olímpicos. A pesar de esto el nuestro es un deporte en el que podés ganar en una acción y uno siempre sueña con la jugada heroica. Hasta ahora ningún argentino ganó la de oro en Open y solo 2 judokas han logrado medallas plateadas: Néstor Rosenfeld y Daniela Krukower, que fue campeona del mundo. Esperemos estar a la altura”.

Con respecto a los objetivos grupales e individuales señaló: “Desde lo personal espero estar en el podio. Es ambicioso pero conseguible. Grupalmente estamos en un período de transición en el cuál la competencia por equipo nos cuesta mucho por no tener competidores en todos los pesos. Creo que si podemos presentar equipo completo vamos a estar en condiciones de pelear con el pelotón que viene luego de Israel y Rusia, históricos líderes. Argentina dos veces logró la medalla de bronce por equipos y es lo más lindo que hay. Incluso mejor que ganar individualmente”.

Y en el cierre de la charla con Stampa, Leandro agregó: “Sólo decir a los más chicos, que no han tenido la posibilidad de ir a una Macabeada todavía, que es una de las experiencias más lindas que puede haber. Y que cuando hacés una carrera macabea con varias participaciones, el gusto se intensifica cada vez más. Algunos medimos nuestra vida en períodos de 4 años. Es hermoso ir compartiendo el camino con gente que te queda para toda la vida. Si me permitís aprovechar el espacio para nombrar a algunas personas muy importantes en la historia macabea me gustaría destacar a Juanca Pérez, mi primer sensei y formador, que está pasando por un momento complicado, a Nico Molchadsky que desafortunadamente no participará por una lesión pero que sin dudas es el mejor judoka con el que he compartido tatami, a Marcelo Martin que es una insignia de este equipo y a mi guía deportivo, Chita, que con esta edición llega a nueve Macabeadas Mundiales. Un fuera de serie”.

Por Jonathan Steingard.

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